lunes, 24 de octubre de 2016

Nº 22 - ¡ACONTECIMIENTO! ¡LA ÚLTIMA SERIE DE MAZINGER Z! (parte2)

En la primera parte de esta publicación he tratado de presentar de una forma, puede que aparentemente caótica (como en la propia Shin Mazinger Z), los elementos narrativos de la última serie de Mazinger. Vamos a ver el detalle de todo lo que encierra la serie, de una manera más organizada y reveladora, desde los elementos principales de la estructura del guión, hasta los que provienen de cada personaje que aparece en la trama. 
Aunque para los fans más avezados de Mazinger Z y del resto de los trabajos de Go Nagai todo esto no tendrá ningún secreto, es posible que para otros algunas cosas les hayan pasado desapercibidas durante el visionado de los 26 episodios de Shin Mazinger Z. En cualquier caso, no está de más dar un repaso general por todos los elementos que componen la última serie sobre el coloso mecánico, unos para recordar, otros para entender y poder tener así un juicio crítico sobre esta producción de 2009, heredera de la gran fama de su predecesora, pero tan diferente a la vez. Aunque es un producto distante en el tiempo a los usos y formas de las series de animación de los 70 y 80, es además la prueba de la diferencia que hubiera supuesto una intervención más directa de Nagai en la serie clásica, de la que se distanció en su tiempo. Piezas de su mundo creativo se introdujeron ya en Mazinkaiser, pero aquí estallan en una profusión que inunda la trama de una serie muy diferente, casi como auto-homenaje con el permiso y la colaboración de Y. Imagawa... Veamos:

El Guión

Yasuhiro Imagawa estructura el guión de la serie en torno a puntos álgidos de la acción, a base de etapas o tramos, que contienen cada uno una revelación. Esas revelaciones comienzan desde el segundo tramo, a partir de la conversación de Stroheim con Tsubasa, para continuar el el viaje al pasado a través de la columna, en pos del cerebro kedora. Ese viaje supone el germen de la gran revelación final (la que descubre Ashler) que condicionará el final del argumento, pero que se mantiene oculta mientras se producen la del sueño de la hechizada Tsubasa y la que Kenzo Kabuto hace a ésta. Pero veamos antes los tramos de la serie, que aclaran su contenido de un vistazo:

  • TRAMO PLANTEAMIENTO: (Episodios del 1 al 12). Contiene la aparición de Mazinger Z y de la casa Kurogane y el desafío del dr. Infierno.
  • TRAMO STROHEIM : (Episodios del 13 al 15). Contiene la historia de Heinrich Stroheim y Lorelei y los primeros secretos de los Kabuto.
  • TRAMO KEDORA : (Episodios 16 al 28) Contiene el ataque del cerebro Kedora y el viaje al pasado a través de la columna.
  • TRAMO HECHIZO DE PIGMAN: (Episodios 19 al 21). Contiene  el hechizo de Pigman y el sueño de Tsubasa, la aparición de Energer Z y del God Scrander/Big Bang Punch.
  • RESUMEN FLASHBACK (Episodio 22) Episodio de recapitulación que contiene la historia de la traición a Zeus.
  • TRAMO BATALLA FINAL: (Episodios del 23 al 26) Contiene la aparición de la bestia mecánica Barón Ashler, de la Fortaleza de la Ciencia contra el Rey del infierno y la gran  revelación final.

Revelaciones
 

Toda la serie es un puro desvelamiento de secretos que casi todos ignoran y algunos saben, a traves de acontecimientos que los van poniendo de relieve. Puede seguirse la historia si se combinan los tramos del guión con esos desvelamientos o revelaciones...
 
- De Tsubasa Nishikiori: son las revelaciones que nos brinda la pesadilla de Tsubasa en el episodio 20, sobre los sucesos que acaecieron en los últimos momentos antes de la huída de Bardos:

El Dr. Infierno hace desembarcar a sus ejércitos para la conquista del mundo. Aparte de los máscaras de hierro, ya existían los cruzados de hierro (aparecen con el diseño igual al del manga de Nagai). Uno se pregunta: ¿cuándo le dio tiempo a reclutar y armar esa enorme tropa, si todavía no habían salido de la isla sus oponentes? En esos ejércitos ya estaban Pigman (con un diseño del personaje totalmente reelaborado, más sofisticado, aprovechado de un personaje de la saga Nagai) y Brocken (con la curiosidad de que aún estaba en fase de sólo-cabeza, metida en un frasco).
Tsubasa, Tetsuya y el Dr. Kabuto padre se disponían a huir con el brazo de Zeus, el mayor hallazgo encontrado en la isla, fuente de la superaleación Z y la energía fotoatómica. Pero se produce un último intento del Dr. Kabuto de detener a su colega Infierno, encañonándole con un revólver.
La recién terminada momia compuesta de Ashler salva a su amo Infierno reventando la ampolla en que estaba y ciega para siempre un ojo de Kabuto, con el ácido que salpica. Pero Juzo escapa de la sartén para caer en las brasas, ya que es su propio hijo quién le amenaza ahora.
Y Tetsuya se sacrifica al intentar detener a Kenzo, con el resultado que sabemos.



- De Kenzo Kabuto: Si bien la revelación de Tsubasa Nishikiori le sitúa como traidor y causante de la muerte de Tetsuya, Kenzo Kabuto ha estado arrastrando una carga mayor.

Aunque al final de la serie le revela a su mujer que en realidad fue poseído por el Kedora, que controló sus actos en esa traición, él igualmente se avergüenza de haber destruido las momias latentes del pueblo mikene, junto con el Dr. Infierno y asimismo haber dañado intencionadamente las de Tristán e Isolda para dar lugar con ellas a un sólo ser, y así poder utilizarlo para que revele los secretos de su raza.

Esta carga en la conciencia, hace que Kenzo intente reparar su error colaborando para conjurar la amenaza mikene y desde el episodio 14 obra en la sombra...
Él instruyó a Ankokuji y reformó a la androide Gamia Q3 para que colaborase en la lucha, que -con la misma inteligencia previsora de su mujer-, cubrió en todos sus posibles frentes. Antes de eso, ayudó a Infierno a construir el Rey del Infierno, titan robótico que surge de los restos de la isla de Bardos, que, al ser conocedor de la estrategia de Tsubasa, se da cuenta de que va a perder la batalla... 


- De Ashler: Desde el principio de la serie, desvelar progresivamente el origen del Barón Ashler y, a través de esa revelación, contar la historia del pueblo mikene y su relación con los dioses, la traición a Zeus y la agónica batalla de éste contra Hades, es una de las bases de la narración:
 
Si bien no se cuentan los orígenes del Dr. Infierno ni del Conde Brocken, sí se da importancia a detallar la procedencia del Barón y cómo llegó a ser lo que es.
Los sacerdotes Tristán e Isolda fueron parte del plan del Duque Gorgon para traicionar a Zeus y convocar a Hades. La razón: ser aliados de los dioses más destructores, de manera que los mikene quedaran como la única raza en la tierra, exterminados los humanos, que es a lo que se opone Zeus. Ellos deberían quedar hibernados para garantizar la supervivencia de su raza en el futuro y las manos de ambos son las únicas que podrán abrir las puertas que sellan el legado mikene. Pero por las vueltas que da el destino, es Ashler (que tiene ambas manos en su propio ser) quién abre esas puertas y traiciona a su raza por una razón : su fidelidad al Dr. Infierno y la necesidad de destruir las inteligencias Kedora, que son incontrolables, razón por la que su amo ha decidido finalmente, deshacerse de ellas.
Pero en esa trascendental visita al pasado a través de la columna, Ashler tiene más visiones junto a Tsubasa Nishikiori. Y hay una que resultará decisiva.
Se trata del descubrimiento de que su propio amo, el Dr. Infierno, junto a Kenzo Kabuto, destruyeron a los durmientes mikene y dañaron los cuerpos que son su origen para dar lugar al ser grotesco que ahora es. Eso hace volver loco de furia al Barón. Tsubasa lo aprovecha, pues decide utilizarlo para vencer definitivamente a Infierno y traza un ambicioso plan que se oculta a los espectadores.
El Barón Ashler vuelve al servicio de Infierno, que pone a su mando una bestia con su apariencia, pero la batalla será una impostura, una simulación, con el acuerdo de Tsubasa.
Sin embargo, esa carta maestra de la alianza con Ashler contra Infierno se volvería en contra de todos, porque la aparición de Gorgon hace que el Barón se disponga a reparar su traición, dando lugar al renacimiento de su raza. Eso sorprende a todos, nadie lo sospechaba o lo hicieron demasiado tarde.

La serie termina con final abierto, lo que propicia una continuación similar a la serie de los 70... 

Llegados a este punto, uno no puede dejar de tener la sensación de complicación del guión y de esta misma publicación...vamos a ver si desmenuzar los elementos de las historias de Nagai ayuda a tener una visión global de lo que cuenta la última serie de Mazinger...

 

UNIÓN DE ELEMENTOS DEL UNIVERSO NAGAI
 
 

El manga

 
Cuando se proyectó la serie, Go Nagai tuvo la oportunidad de adaptar la acción de su manga original de Mazinger Z, cosa que no pudo hacer del mismo modo cuando la TOEI DOGA pasó al anime el personaje de su obra, en los setenta.
No obstante, si bien se toman los hechos de los capítulos del manga como base para la acción, no cabe duda de que, al adaptarlos a un medio diferente, han de sufrir algún grado de variación. Nagai dejó al director de la serie, que también es el co-guionista, Yasuhiro Imagawa, cierta libertad para escribir la serie y el resultado es que, aunque Shin Mazinger está inspirado en el manga de Go Nagai, no lo reproduce tal cual, ya que la característica fundamental de la serie es una apuesta por la intriga y el suspense, por un lado, y por otro la introducción de personajes nuevos, procedentes del universo de Nagai, pero muy cambiados. Esos intrusos acabaran teniendo algo más de importancia en la trama que algunos de los personajes principales.


 

 Cuando vemos las primeras escenas de la historia, que ha de seguirse a partir del episodio 2, nos encontramos con una escena doméstica de la familia Kabuto. Koji con delantal , prepara un desayuno contundente a su abuelo y hermano. Shiro se asusta al ver aparecer a su abuelo, escena cómica rescatada directamente del manga toda ella. Efectivamente, el Dr. Kabuto es así , y no diré más feo sino más cómico y juguetón con sus nietos. Poco que ver con el sesudo y preocupado científico del anime de 1972. 

En la escena siguiente vemos a Koji corriendo con su moto, con el atuendo que los estudiantes de secundaria llevan en Japón. Salvo por los merodeadores de la casa de los Kabuto y el hecho de que el viejo científico no muere por las consecuencias de un terremoto, la acción toma elementos reconocibles del manga. El resto ya lo conocemos: el Dr. Kabuto no sólo participa en la primera batalla de Koji desde el mismo planeador, sino que estará presente hasta el final , aunque sea en forma de aparición tecnológica. 

En la vieja serie, el papel de Boss es parecido en su origen pero no se le imprime la misma justificación argumental que aquí: Boss es un matón, un pandillero del mismo centro escolar de Koji, que pretende ser el líder (de ahí su nombre) de las pandillas de la zona. Su gran aspiración es ser el líder de todo Japón en ese terreno. En la serie clásica es algo parecido, y aunque en el episodio tres zurra gratuitamente a Koji sólo por ser el gallo del corral, al final se convierte en un personaje más noble y en un amigo para Koji. En esta serie, el gordo se obsesiona con ser el macho dominante hasta pedir a Koji como condición para liberarlo de su prisión en la fortaleza submarina Salude, que ambos retomen la pelea interrumpida al borde del acantilado, cuando desembarcaron los enormes robots de Infierno. El choque en la serie clásica es más light.

Otro de los personajes del manga original es el del detective Ankokuji, ausente por completo en otros animes del robot de Nagai.



- Yamitaro Ankokuji aparece como visita de la policía al Instituto Fotoatómico, para investigar la aparición de Mazinger Z en la ciudad. Desde el principio dice cosas cómicas (el manga tiene siempre un trasfondo cómico, como vemos) como que todos sus antepasados eran yakuza (mafia japonesa) pero que eso se ha acabado. No tarda en comprender cual es la situación y se pone ayudar a los buenos -se enfrenta a los máscaras de hierro y mata a uno-.

En esta serie la esencia es la misma pero los hechos son diferentes: Ankokuji sospecha del Dr. Kabuto y le sigue a todos lados, intentando entender qué sucede. Los precipitados acontecimientos hacen que acabe en el mismísimo planeador junto a su sospechoso y que sea suplantado por Ashler. A partir de ser recogido por Tsubasa en la casa-balneario, pasa a ser un colaborador omnipresente en las aventuras y desventuras de los actores de este drama.


Aunque el personaje nunca deja su tono cómico y lo vemos esclavizado por su deseo por las rubias androides Gamia -hasta el punto de seguir a una a Alemania-, Ankokuji se convierte en una pieza que va ganando importancia en la trama. De tener una idea sobre cómo enviar el recién creado Jet Scrander al Mazinger prisionero en el mar y a ofrecerse para dar un robot a Boss -aunque su solución sea que pinte el robot de trabajo- llega a ser el confidente de Kenzo Kabuto y el primero que escuchará su revelación, y se lleva a su novia-androide, reprogramada para la lucha que viene, de vuelta a Japón.
Él es el primero que toma conciencia del desastre final, al saber más que los que le rodean. Ni la jaula en la que lo encierra Tsubasa al no creer en Kenzo, es obstáculo para su intervención final en la Fortaleza de la Ciencia.



- Monstruos mecánicos del manga. En medio de un despliege de monstruos mecánicos considerable, en que aparecen también muchos de la serie original, -aunque cambiados en su apariencia y colores, funcionalidades y armas (y hasta de nombre algunos)-, los principales robots maléficos de Shin Mazinger son los de las tramas del manga. A saber:




- Garada K7 y Doublas M2. ¿Cómo no? Estos son los protagonistas del primer desafío para Mazinger Z, en todas las series del héroe mecánico, aunque aquí aparezcan debajo de la carcasa de un gigante Talos






- Belgas V5 y Glossam X2 . Con colores cambiados y algún armamento modificado con respecto al anime original, estos monstruos son los del manga y desarrollan su lucha contra Mazinger de manera similar.He aquí sus nuevos diseños:



- Toros D7. Un clásico para los que conocemos los diseños originales de Go Nagai. Unido, como en el manga a dos robots conocidos por los seguidores de la serie antigua. Estos son más antiguos cronológicamente puesto que fueron dibujados así: Kingdam X10 y Ghostfire , el inspirador del centurión mecánico Grengus C3.



- Danube alfa1, muy parecido en cualquier caso al dibujado por los animadores de la TOEI (aunque allí se llamase Rhine X1) y River F9, cambiado en su gama de colores...

- Mario N7, que pertenece totalmente al manga y que se adapta a Shin Mazinger en un contexto algo similar.


- Bestia mecánica Barón Ashler, que se adapta de forma muy distinta en la serie de los 70 (Jetfirer P1) y en Mazinkaiser, y que aquí se comporta como dos brutos que le suplantan en el engaño de Ashler, que pertenecían sólo al manga : Dogura S1 y Magura F2 





- Y ya por fin, el sexteto que se enfrenta a Mazinger Z en el prólogo de la batalla final: Glogos G5, Gokun U5, Ulra P9 (sin Gran Birdon), Bamaras Y1 , Bajin B9 y Abdora U6. Todos pertenecientes al dominio del manga hasta que llegó Shin Mazinger, excepto Abdora , actor secundario en Mazinkaiser y monstruo de la semana en la serie original, aunque con un diseño y unos ataques diferentes.



Glogos, Bajin y Abdora, según los diseños para Shin Mazinger Z

Pero de las intersecciones y evoluciones en el poblado ejército de robots ya me ocupé en la publicación ¡TRANSFORMACION! ¡LAS MUTACIONES DEL MITO MAZINGER! de este blog. 


- Escenas y personajes del manga que reproduce Shin Mazinger -algunos comunes en su antecesora Mazinkaiser- son los siguientes:

-Secuestro de Mazinger Z, Koji, Sayaka, Boss, Mucha y Nuke en la Salude, con un mismo desarrollo cómico-erótico...

-El mismo erotismo cómico en la ducha de Ashler.

-El partido de fútbol que tuvo que soportar el Conde Brocken, cuando su cabeza era el balón, entre Boss, Mucha y Nuke , llegando a serlo también de sus propios soldados, en medio de la confusión.

 

-La triada de las androides Gamia, que en esta serie llegan hasta quinteto. Tan curvilíneas y rubias como rápidas y peligrosas.





-El baño en el balneario que junta a Koji, Boss y los muchachos con Sayaka en las mismas aguas -aunque en el manga se sitúe en un hotel-, y que acaba en una situación cómico-erótica más, entre Koji y Sayaka, cuando ambos quieren taparse sus vergüenzas al encontrarse y todo acaba en un choque en el que él acaba encima de ella. Y, por cierto, en la piscina natural en la que sucede la escena, hay una estatua decorativa cuya sombra deja entrever a uno de los personajes más importantes del universo Nagai: Devilman. Este auto-guiño se encuentra tal cual en el manga que inspira Shin Mazinger.



 





- La inspiración directa del manga se explicita de una forma directa cuando, al iniciarse el episodio 16, el Barón Ahler habla de su historia, hasta de sí mismo como personaje, mientras se convierte en las hojas del manga, que se van sucediendo como viñetas, desde las cuales habla. Más claro, agua:

Escenas de Shin Mazinger donde Ashler habla de sí mismo en el manga



En Shin Mazinger, aparte de por la adaptación del manga original, se optó por una reunión de personajes y elementos de la saga Mazinger y del resto de la producción de Go Nagai para realizar así un gran crossover.



Z Mazinger

De todos ellos, hay un manga que tiene especial participación, tanto que si bien en su día no dio lugar a una serie anime, encuentra en Shin Mazinger lo más parecido a lo que haya podido llegar en ese sentido. Se trata del manga Z-Mazinger (Z Majinga ) de 1999, conocido por ser el que lleva el mito del robot gigante a su origen más “griego”. Es una versión de Mazinger Z que resulta de mezclarlo con la antigua mitología griega, eso sí , muy sui generis ya que los mitos griegos, los dioses, son en realidad extraterrestres que se enfrentan en batallas épicas, a bordo de robots gigantes.


Hades (dios del inframundo en la mitología griega, uno de los titanes primordiales junto a Poseidón y el mismo Zeus) decide atacar la Tierra y exterminar a los humanos. Zeus está enterrado bajo un templo griego en ruinas que unos cambiados Koji, Sayaka y Boss visitan (¡en Japón!).
El maltrecho Zeus, con un aspecto que nos es muy familiar,intenta zafarse de las rocas que lo aprisionan y provoca una especie de terremoto. Koji cae en el derrumbe que se produce. Mientras intenta salir se encuentra con la cabeza de un coloso de la que se precipita un extraño ser que le pide su ayuda, su fuerza. Tras la cara del coloso, que aparece como una máscara rasgada, se ve el rostro del que conocemos como Mazinger Z, que aquí es Z-Mazinger, es decir, Zeus-Mazinger. Koji entra en su cabeza y acepta rápidamente la petición que le hace el maltrecho extraterrestre-dios de salvar el mundo con la fuerza del coloso, que se sincroniza con su cerebro.

No tardará en aparecer el coloso Hell Gigandes, unido a la mente de un tal Dr. Infierno, esbirro del dios Hades... 


 




Shin Mazinger reproduce de forma completa la lucha previa de Zeus con el resto de los dioses, que le consideran un traidor por querer preservar a la raza humana. Esa lucha se convierte en el trasfondo de la serie. Es una traición que dará lugar a muchas traiciones futuras, en cuanto se descubra el legado enterrado de los mikene, si bien aquí , el coloso que manejaba Zeus es ahora el mismo Zeus, antecesor de Mazinger Z, que no es sino una obra hecha a su imagen y semejanza.





En Shin Mazinger se reproducen los dibujos de Zeus y de los dioses de la batalla primordial tal cual, sin apenas adaptación en el diseño de los personajes ni de la escena. 


Z Mazinger  (Zeus-Mazinger), o más bien los elementos que se toman de su manga, constituyen el verdadero epicentro de la acción, la justificación de los planes finales de Ashler, cuando se sabe víctima del Dr. Infierno -un enemigo más de la raza mikene al fin y al cabo- y que, una vez desvelada la verdad, se toma cumplida venganza, aunque sea a través de su muerte. Zeus pierde finalmente la batalla ante Gorgon y los sacerdotes conspiradores, porque aunque vence en principio sobre Hades, ese poder del inframundo regresa al final para cumplir su venganza. La conspiración contra el rey de los dioses llega, siglos después, a tener éxito.

El mito Talos

Y continuando con la esfera del mito griego, el dibujo de los colosos de mikene en esta serie se acerca mucho más que su antecesora de 1972 al diseño que se le supone (y así se ha representado en películas que recrean los mitos de la Grecia arcaica): el gigante Talos, que he nombrado ya varias veces en esta y en la anterior publicación

En la mitología griega Talos, Talon o Talo ( en griego antiguo Τάλως) , era un gigante de bronce que cobraba vida para proteger de posibles invasores a la isla de Creta del período minoico. Existen varias versiones sobre ese mito. Uno de ellos lo describe como un autómata forjado por el dios Hefesto o como el último de una malvada estirpe de gigantes de metal... Independientemente de las versiones, es más que obvio que Nagai se inspiró en este mito griego sobre el gigante metálico protector de la Creta minoica ( de ahí micenes= mikenes) - lo más parecido a un robot que se nos ocurra- para crear la historia en que se basa su Mazinger Z.


En general, en esta serie de refundiciones o uniones de las creaciones de su universo, no se toman los elementos de la serie como tal, sino una versión, una modificación para adaptarla a la nueva historia. En ese sentido, no será un crossover puro. Del mismo modo se obrará con los elementos tomados, en mayor o menor grado, de Violence Jack o Mao Dante, de la integración de la versión de Mazinger Z de Ken Ishikawa o de la adaptación visual del mito del gigante de bronce, Talos, de la mitología griega real. 



Violence Jack


Violence Jack (Baiorensu Jakku) es un manga de 1973. La acción tiene lugar en un mundo destruido por un terremoto devastador en el que los humanos supervivientes viven un infierno en el que los más fuertes aplastan a los débiles. Es el manga más extenso y más violento de Go Nagai, considerado una secuela de Devilman.

En ese mundo duro y sin ley, surge una combinación de hombre con bestia, de más de dos metros de altura, muy fuerte... y muy violento. Lleva una navaja enorme y se dedica a recorrer un mundo en ruinas, apocalíptico, buscando, casi por aburrimiento, a alguien más fuerte que él para vencerle.
Otro elemento recuperado, hasta cierto punto, para integrarlo en esta producción, es la apariencia de Pigman, un hombre alto de raza negra que esconde la verdadera identidad del hechicero africano. Es dibujado aquí con elegantes atuendos, pero procede de un personaje de Violence Jack, de un capítulo que presenta a Jim Mazinger: un luchador ciego que se enfrenta a sus oponentes con un Koji encaramado a sus hombros, en una analogía de lo que Kabuto hace con Mazinger, es decir, guiarle en la lucha desde la cabeza. 
Jim Mazinger, aquí una de las apariencias de Pigman
Parte de la ropa que lleva el negro: la bufanda (a rayas verticales a modo de rejilla) y protectores parecidos a los del rugby (con dos trazos rojos a la altura del pecho) le dan un aspecto que recuerda al robot, en un autoguiño de Nagai. Un personaje que se ciega además en la primera escena en que aparece en Shin Mazinger, para poder combatir a Tsubasa Nishikiori. De este modo, se incorpora a la trama -al menos en la apariencia- un personaje que recicla en sí elementos del universo creativo de Nagai, para volver a jugar al mismo juego: ser un personaje reciclado de un personaje reciclado. 







 Tsubasa Nishikiori


Tsubasa Nishikiori es, en origen, un personaje de Gakuen Taikutsu Otoko, en que era una estudiante de instituto que se opone a sus opresivos profesores y acaba siendo la propietaria de una casa de baños, donde se rodea de matones que la protegen...¿os suena?. 

Aparece también en varios manga de Go Nagai como Violence Jack donde es, de nuevo, la propietaria de un balneario donde se reúnen personajes del entorno del protagonista. En Susano Oh (Susanoou) aparece como un personaje similar. En todas esas apariciones es una adolescente, pero en Shin Mazinger es presentada como una adulta.

La casa Kurogane aparece en Gakuen Taikutsu y tiene una extensa presencia en el universo de Violence Jack. Igualmente, los cinco de Kurogane están inspirados en personajes de Violence Jack, se dice que en la familia Abashiri. Cuando decimos que están inspirados, es porque no responden todos exactamente a la transposición, tal cual, de un personaje determinado. Cross, Sensei, Yasu, la Sra. Kikunosuke y Django responden a arquetipos de “malotes” que tienen más o menos que ver con personajes de las citadas obras. La misma Tsubasa Nishikiori pasa de ser una adolescente dura y sexy a ser una mujer ya adulta, aunque conserve, de otra manera, esa seguridad en sí misma que caracteriza al personaje desde su nacimiento. 



Es un personaje clave, porque contiene en sí misma muchas de las claves de la serie. Esta misteriosa mujer, que aparece de la nada en el universo Mazinger, que parece saberlo todo y tener planes para todo y dar todas las respuestas, sólo es sobrepasada por las revelaciones en dos ocasiones: cuando sabe de su parentesco con Tetsuya Tsurugi y al final de la serie, cuando, a pesar del éxito de su plan maestro, pierde la batalla, al igual que la pierden todos.

Es a ella a quién acude el Dr. Yumi para poder encajar las piezas de un rompecabezas que no entiende y es a ella a quién Koji Kabuto hace una emocionada declaración de admiración y respeto por su fuerza y determinación en todos los hechos que se van sucediendo.






Nunca pierde su frialdad, ni siquiera cae del todo bajo el hechizo de Pigman, aunque caiga inconsciente, se levanta en el momento preciso de asestar el golpe a su enemigo y desacreditar su engaño. 

Pertenece al arquetipo que se ha dado en llamar con el coloquialismo anglosajón “badass” ( tipo("culo") - malo), que podríamos intentar definir como aquellos personajes muy seguros de si mismos y muy serenos, incluso ante los desastres más grandes, con un punto de violencia contenida, imperturbables y extremadamente eficientes. Es el arquetipo masculino que hemos encontrado en tantas películas, en un hombre detrás de unas gafas oscuras o bajo un sombrero de cowboy. 

Tsubasa sería entonces un badass femenino. Y, como ella, todos los integrantes malotes, ex hampones muy familiarizados con una vida de violencia. Pero todos ellos tienen algo en común: la sumisión agradecida a quién les rescató de sus muertes violentas -de hecho lo hace una y otra vez- usando sus vastos conocimientos de bioquímica aplicados a una cirugía resucitante generadora de ciborgs con partes biónicas, sólo posible hoy en la fantasía de la ciencia-ficción. Hasta la sonriente viejecita que se encarga de limpiar la mansión tiene más peligro del que aparenta.

Tsubasa Nishikiori aúna en si misma los siguientes papeles o condiciones:


*- Jefa de extraños tipos armados y peligrosos y dueña de la mansión-balneario.
*- Secretaria del Dr. Infierno, a quién traicionó.
*- Científica de primer nivel, bioquímica y cirujana eminente.
*- “Madre” del Barón Ashler, persona decisiva en su “creación”.
*- “Ladrona” del planeador, por lo tanto, depositaria del control de la máxima obra del Dr.      Kabuto, su colega de expedición y suegro, lo que la convierte en lugarteniente de Mazinger Z. Depositaria también del arsenal Z.
*- “Contratista” y amiga de los profesores Mori Mori, Sewashi y Nossori.
*- Ex pareja de Heinrich Stroheim, a quién mató.
*- Esposa de Kenzo Kabuto. A quién también mató.
*- Tras una sorpresiva revelación casual, hermana de Tetsuya Tsurugi.
*-Madre de Koji y Shiro.

Como podemos ver, todo un currículum, que la hace clave en el desarrollo de la serie. Los ejes de la acción giran a su alrededor y su control sobre todo lo que pasa incrementa la sensación de misterio y suspense que se busca crear. Es toda una apuesta del guión de Imagawa, no porque resucite a la madre de los Kabuto, que al fin y al cabo , de resurrecciones y ciborgs está el mundo Mazinger repleto, sino porque le otorga poderes especiales dada su extraordinaria posición relativa frente a los principales actores del drama, lo que le confiere un protagonismo que muchos críticos juzgan como demasiado central. 



Si Z-Mazinger, tiene una presencia decisiva en la serie como base de la trama relativa al pasado, que influye hasta el final mismo del argumento, Tsubasa y los cinco de Kurogane, son “embajadores” o representantes del universo del manga violento que es Violence Jack.
Y no son menos decisivos.La apuesta decidida por esta innovación en la nueva serie de Mazinger Z tiene en estos personajes provenientes o inspirados por el universo Violence Jack, su segunda parte. La primera es el trasfondo de la neomitología de Z-Mazinger. Y las dos juntas son las principales bazas del guión. Ellos cumplen la representación de esta parte de la producción de Nagai ¡y de qué manera!: una de las criticas que después se hará a Shin Mazinger es, precisamente, el protagonismo de estos personajes en la trama, quizás excesivo...

Los cinco de Kurogane

Los cinco secuaces de la gran señora de la mansión Kurogane (“acero negro”) son la extensión del protagonismo de su ama y benefactora, a quién le deben nada menos que la vida y el empleo.
Desde la aparición de Sensei (maestro) en las cercanías de la casa Kabuto , soltando mandobles con su katana, el universo Violence Jack se instala en Shin Mazinger, dando lugar a esa atmósfera de suspense policíaco que es como hemos insistido, una de las principales trazas del guión del nuevo Mazinger. No sabemos en ese momento si pertenece a los “buenos” o a los “malos”, que es lo que se pretende, aunque nos decantemos por lo último, ya que está asesinando a policías. De momento no lo relacionamos con el papel de la mansión-balneario, porque aún no se ha definido este último.


Sin embargo, ya habíamos visto a Yasu y al gigantón Cross entre el personal que allí atiende al Dr, Kabuto. Cuando los tres intervienen juntos en el rescate de Koji y Shiro de la macabra comisaría, entendemos de que lado están esos tipos tan duros.

Después entra en escena Django, un arquetipo en sí mismo del personaje del spaghetti western que lleva ese mismo nombre, y que ha creado un badass del oeste norteamericano, o del desierto de México, como pistolero frío y violento, características que él encarna baso su enorme sombrero mejicano. El quinteto se completa con la simpática y arrugada anciana Kikunosuke, que además de experta en el manejo del hilo de super-aleación Z, es más veloz que un fórmula 1. 



La identidad del grupo aparece al final de un desvelamiento progresivo que llega hasta la explicación de “¿quienes son esos extraños tipos?” por parte de uno de ellos, Yasu, ante la pregunta que -de manera indirecta-, le hacen Ankokuji y Shiro.

Otra de las cuestiones a destacar del quinteto de la mansión Kurogane, es su relación con los inventos del Dr. Kabuto, la novedad de la serie que supone el arsenal de las más variadas armas de aleación Z. Aparte de esas armas, que usan con destreza los cinco, dos son, ellos mismos, armas Z: Cross es un ciborg cuyo cuerpo es una armadura de superaleación Z y Yasu , llamado la comadreja por su apariencia, no sólo es un bombardero, sino que su cuerpo esconde una potentísima bomba de energía fotoatómica, que puede activar a voluntad.

El resto, el hilo cortante de la anciana Kikunosuke, el filo de las katanas y cuchillos Z de Sensei -sí, cuchillos., porque es, además, un cocinero experto- y el bazooka congelante y las balas Z indeformables de Django, les convierten en la tropa de asalto que sustituye en esta serie a la tecnología del Instituto Fotoatómico.



La inteligencia Kedora, la aportación Ishikawa

Una inclusión más, que también tiene su importancia en Shin Mazinger , es la de elementos centrales de la versión de Mazinger Z de Ken Ishikawa. Los elementos de esos otros trabajos relacionados con Mazinger, son la historia de Kedora y la presencia -menor en importancia, pero presente , al fin y al cabo- de la bestia Garadoublas, proveniente de un manga suyo.




Ken Ishikawa (Ishikawa Kenichi) (Karasuyama, 28 de junio de 1948 -15 de noviembre de 2006) fue un autor de manga y guionista japonés, uno de los autores más importantes de los años 70. Su obra más famosa es Getter Robo (Gettā Robo) que creó junto con Go Nagai. Fue el autor de todas las continuaciones del Getter. Después de eso, fue muy prolífico, llegando a adaptar videojuegos como Fatal Fury o Samurai Shodown.

  En sus inicios adaptó Ultraman Taro al manga. Pero su faceta más conocida comienza cuando se asocia con Nagai para ayudar en los diseños de algunos monstruos mecánicos del manga de Mazinger Z. La lista de sus creaciones es muy grande y, si bien se caracteriza por ser autor de un estilo de personajes de series violentas de trasfondo apocalíptico, también creó personajes en otros registros, como la comedia. 


Dibujó con distintas técnicas -como la acuarela, las tramas típicas de los manga, los dibujos a carboncillo-y distintos estilos y no sólo en el género de la ciencia-ficción. En el manga, se ha elogiado su brillante estilo gráfico, de dibujo claro y escenas ágiles. En todo ese periodo de colaboración con Nagai, su estilo recordaba al de Osamu Tezuka, pero en los años posteriores, fue evolucionando hacia un estilo propio, considerado único.



 
Colaboró con Dynamic Planning en los crossover de las películas de Gran Mazinger con su Getter Robo y su evolución, Getter Robo G.
Podemos afirmar que se trata de un autor muy importante en el universo Mazinger. Su contribución fue más allá de esas colaboraciones.
Shin Mazinger se acerca mucho a su versión de la historia. Sobretodo en el tramo donde aparecen las inteligencias kedora.



Una de las preguntas que muchos de los fans se han hecho a lo largo de los años -aparte de porqué el Dr. Infierno enviaba a sus robots de uno en uno- es cómo podían ser tan eficaces en sus ataques los monstruos mecánicos, funcionando de manera autónoma, aunque recibieran órdenes telepáticas del bastón de control. ¿Qué programación tan perfecta tenían que les permitía ser verdaderas amenazas para Mazinger Z ?



 La respuesta, en algún grado, o una de las posibles respuestas imaginables, podrían ser estos cerebros-kedora o inteligencias kedora. Se trata de seres biomecánicos autónomos, que son capaces de manejar a los robots gigantes, sincronizados a ellos como el cerebro a un cuerpo humano, y que son además capaces de poseerlos como si de un espíritu maligno se tratara. Esta mezcla de cerebro y monstruo explica, en la versión de Ishikawa, que los gigantes de mikene tuvieran tal poder destructivo. Su programación no es más que la de destruir a toda aquella forma de vida que no sean los mikene. Un obsesivo ” Destruir”. 





Esta aportación a la historia de Mazinger Z, que se sitúa en su base misma -el descubrimiento de los restos que hacen concebir al Dr. Infierno su plan de dominio total- , se incluye en el guión de Shin Mazinger, aunque no desde el principio.
Hace su acto de aparición en un momento central de la serie (episodios 16 a 18), cuando el Dr, Infierno, al seguir excavando en los restos de Bardos, se encuentra con una serie de ampollas llenas de liquido que contienen a las inteligencias Kedora.
Se convierten en su baza siguiente de ataque: decide enviar una para que posea a Mazinger Z y así controlarlo. Pero las cosas no saldrán como él espera.


"La reliquia del terror"aparición en Getter Robo Ah
 

Esta creación de Ishikawa aparece por primera vez en un capítulo titulado “La reliquia del mal” o “La reliquia del terror” incluido como extra en el último volumen de su manga Getter Robo Ah. Esa historia revela que los robots mikenes eran controlados por una especie de injerto del cerebro de un soldado, programado con la orden única de destruir a todo adversario no-mikene, que se une al robot como un organismo parasitario que toma el control absoluto.
Las inteligencias kedora se convierten en una clave muy importante para la historia, ya que la decisión de destruirlas por incontrolables, que toma el Dr. Infierno -aliado por necesidad con Tsubasa y el propio Koji con su Mazinger- desembocará en el desenlace final: porque es siguiendo a ese kedora en ese viaje al pasado, como se da lugar a las revelaciones que vuelven a Ashler contra su señor, con la fatal consecuencia que eso tiene finalmente.

 

El ataque y la posesión de Mazinger Z por la inteligencia kedora es responsable de una de las escenas más intensas de la serie. Atacando con nocturnidad y alevosía, la Kedora hace desbordarse las aguas de la piscina-hangar de Mazinger, empapando a los perplejos Koji, Sayaka y Shiro. La posesión incendia de rojo los ojos del robot, que no obedece ya a más control, y nada podrán contra él ni el robot de Boss (lo que no es de extrañar) ni los cinco de Kurogane. El Mazinger-Kedora llega a destruir incluso a los monstruos mecánicos que estaban en la zona. Sólo Koji consigue detenerle a duras penas, asaltando la cabeza de su robot, aunque no acabar con él: sus tentáculos se convierten en unas patas metálicas con las que huye. 




No sabemos si, de alguna manera, invoca a las fuerzas del pasado o es por otra causa, pero el engendro huye hacia una gran columna que emerge frente al Instituto Fotoatómico, amenazando a la misma veta de japanium que hay en su subsuelo. La importancia del viaje al interior de esa columna en pos del kedora, decidirá los acontecimientos finales.
En algunos momentos de la posesión del kedora, Mazinger Z se convierte en un monstruo demoníaco, al que incluso le brotan alas, con las que se eleva ante la sorpresa de ambos bandos. Esa apariencia diabólica recuerda a los monstruos infernales del universo de Nagai y del propio Ishikawa.
Esto nos lleva a hablar de la influencia final en esta serie de uno de los personajes de ese universo: Mao Dante.

Mao Dante


Justo antes de crear a Mazinger Z, Go Nagai creó el manga de Mao Dante. De este manga salió la inspiración para crear Devilman, uno de sus personajes más famosos. Mao Dante (o Lord Dante, señor de los demonios) tiene una relación directa con el alter ego de Devilman, Akira Fudo : el protagonista de Mao Dante, Ryou Utsugi, tiene el mismo destino de encarnar y mutar a un demonio. Además, esta muy vinculado a las montañas heladas, siendo como es alpinista, mientras que los padres de Fudo eran espeleólogos.


Aparte de ver que eso de refundir sus creaciones tiene historia en Nagai desde sus principios, podemos constatar que otro de los géneros que cultivó, con muchas creaciones y evoluciones, el de la fantasía demoníaca, no iba a quedarse fuera de esta unión de universos creativos que es Shin Mazinger.

Cuando aparece Mazinger Z, saliendo violentamente de las ruinas de su hangar, igual que en la serie de los 70, Koji ve desde lejos una figura monstruosa, una cara que no sabe bien quién o qué es...
Como es sabido, el nombre final con el que se bautizó al robot más famoso de Nagai , después de descartar el de Energer Z, fue el que componen la unión de Ma (dios) y Jin (demonio). Mazinger es, pues, su demonio bueno, una evolución cibernética de su Devilman, al que superó con creces en éxito.


Pero es que esta relación va más allá, puesto que a la hora de dibujar, de crear el diseño de la cara de su robot, se inspiró en la enorme y alargada boca de Mao Dante, que mutó a la rejilla extendida de frente y a los lados, por la que Mazinger Z exhala su huracán corrosivo. Las imágenes de Shin Mazinger en su primera aparición no pueden ser más explícitas en esa identificación-guiño: la animación muestra por un momento a Mao Dante surgir de las sombras, para hacer aparecer a Mazinger Z en cuanto Koji se acerca más con su moto... 


Algo más arriba se ha recordado ya la animación que retrata al Mazinger Z como un demonio volante tras la posesión del cerebro-kedora. Esa imagen que refuerza la parte Jin del robot, su potencialidad de demonio , según se use su poder, entronca directamente con el pasado “demoníaco” de Nagai desde sus inicios como mangaka. Sus ideas fijas fluyen en una constante re-elaboración, que llega a tener el último foco hasta la fecha en Shin Mazinger...

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El eje fantasía arcaica griega-fantasía demoníaca-fantasía violenta, con unos toques bien intensos de versión Z-Ishikawa, resumen y convocan a un solo espacio su universo creativo completo (los toques cómico-eróticos ya vienen implícitos en la adaptación del manga) y ese espacio es la serie Shin Mazinger (Shin Mazinger shogeki Z Hen) donde se reúnen... a ritmo de vals.
Si con esa mezcla ha logrado o no convencer a su legión de seguidores, es algo que es digno de análisis y que late como motivo de fondo para estas dos publicaciones.



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CONSIDERACIONES FINALES:
Las críticas a Shin Mazinger Z
 
A diferencia de la serie clásica, la serie Shin Mazinger Z llegó a todos sus posibles espectadores de un modo simultáneo, gracias a la posibilidad de ver en tiempo real cosas que suceden en cualquier parte del mundo, que posibilita internet. La web de TV Tokio emitió la serie en streaming, avance tecnológico que permite descargar y ver algo a la vez que sucede, de modo que espectadores de todo el mundo pudieron ver, y juzgar, la serie en su emisión en directo. En ese mismo inmenso ámbito que es internet, las primeras impresiones y críticas empezaron a escribirse en los foros de temática otaku, tras la emisión de cada episodio. Sorprendió el tratamiento general que se le daba al mito Mazinger, pero todo el mundo permaneció expectante hasta no tener una visión de conjunto, o al menos del suficiente número de episodios.

La primera impresión fue buena, ya que el mismo hecho de que se hiciera esta revisión de Mazinger Z era algo positivo en sí, de modo que entusiasmó a muchos fans, pero esa emoción inicial dejó de tener todo el protagonismo en los comentarios, conforme avanzaba la serie y comenzaban a darse ya las primeras opiniones, que empezaban a ser encontradas.
Desde que se publicó que el proyecto tantas veces descartado de Go Nagai vería por fin la luz, se especuló mucho con lo que sería o dejaría de ser. Al desmentido que se apresuraron a difundir los productores de la serie que ésta fuera a ser un remake de la serie de los 70 (para aclarar que sería más bien un reboot o reinicio de la serie, un renacimiento), se reaccionó con mayor expectación. Muchos esperaban que se recreasen las luchas de su robot favorito, del icono de su infancia, con una renacida remesa de ingenios mecánicos , de monstruos mecánicos, y en volver a ver a los personajes que tanto conocían. Otros le dieron una oportunidad a historias nuevas de su robot.
Pero la sucesión de extraños personajes que no conocían y que se hacían fijos en la serie y sobretodo el intrincado y complicado guión, que parecía no despejar las incógnitas nunca, dieron lugar e a la extrañeza y a cierto disgusto, que avanzaba lentamente con la propia serie. Si además no se había visto Mazinkaiser en los años anteriores o no se había sido lector del manga original, esa sensación se multiplicaba.
Si bien la serie tiene seguidores, no sé si entusiastas, y también críticos feroces, lo cierto es que el resultado final se decantó hacia el lado del disgusto, aunque fuera más o menos leve. La acogida en Japón fue buena, pero al final los resultados de audiencia se torcieron lo suficiente como para haber puesto difícil que vea la luz la continuación proyectada, de la que no se sabe nada. Y ya han pasado siete años...

Principales críticas a la serie

Lo que en general ha circulado durante la emisión de la serie y hasta el día de hoy, podríamos resumirlo del siguiente modo:

La serie partía como caballo ganador puesto que tenía en su guión un buen enfoque del manga original, buenos diseños (que partían de los de Mazinkaiser, aunque mejorados para muchos), un buen director y un buen grupo para hacer la banda sonora. A pesar de todo ello, y como es sabido, no siempre reunir lo mejor es garantía de éxito seguro.
En relación a la animación, hay cierta división de opiniones, pero se ha criticado negativamente que sea poco dinámica, excepto en momentos muy puntuales. Se ha dicho que es algo estática, en un sentido muy diferente que el de la serie de los 70, abusando del recurso del póster dinámico, es decir, composiciones de dibujo que son el enfoque progresivo de lo que sería un póster en movimiento. Se abusa de llenar la pantalla de lineas cinéticas para sugerir movimiento y, en general , de ser algo pobre y esquemática, no en el diseño de personajes, sino en el movimiento de los mismos.
Sobre la banda sonora, las críticas son algo más positivas, aunque la satisfacción no llegue a ser del todo completa. Buenas las entradas , los llamados openings, pero menos valorados los cierres o endings, que se consideran en otra línea que no combina ni con las entradas ni con una serie como ésta. Las músicas llamadas incidentales, las que acompañan a la acción, son vistas de la misma manera tendente a la crítica negativa: son demasiado repetitivas y salvo alguna pieza concreta -sobretodo las cortas- abusan del vals y cansan.
Pero es al llegar al apartado del guión cuando las críticas son decididamente negativas y contundentes:

Se denuncia el abuso de flashback y explicaciones de los personajes o el narrador que se juzgan innecesarios y prescindibles (como el narrador mismo) porque además contribuyen a hacer lenta la serie. El planteamiento que Imagawa quería probar , y que ha funcionado en otras series, no ha funcionado en Shin Mazinger.
El hecho de que se hayan acabado en la serie las batallas robóticas para hacerse bastante más cortas, cambiadas por una trama de película de espías, repleta de intrigas constantes que la hacen algo difícil de seguir, es, con diferencia, lo más criticado del guión.
Se la acusa de que, en realidad, el argumento es muy flojo, formado a base de pasos que llevan de una revelación impactante a otra, cortando las escenas y abusando del flashback para recuperar lo ocurrido, en un esquema muy repetitivo. Es este engaño continuado al espectador, con escenas donde los personajes disimulan y en realidad tienen un plan que desconocemos, el artificio que más se critica. 

Ya es bastante que muchos muertos resuciten, para volver a morir y a resucitar -lo que deja puntos de la trama que ya se han asimilado como inseguros- como para que, encima, el plan real esté escondido detrás de un plan simulado de otro simulado.
Y no es que esté mal la intriga, que es un arte narrativo que, bien llevado, hace disfrutar de una historia. Algo hay en este guión que la acaba haciendo antipática. En la última parte parece descubrirse la última baza, el último secreto...pero siempre es superado por otro mayor. Se presentan como importantes cosas que no lo son... Al final, tales efectismos se le han vuelto en contra al guión, por abuso. Por eso y porque siempre son presentados de forma grandilocuente y superando lo increíble .
En cuanto al ritmo, aparte de lenta se la tacha de caótica, dada la sensación de desorden que tanta regresión causa. No se resuelve demasiado en cada tramo, pero lo que se resuelve se desordena y pone en cuestión de nuevo, dando la impresión de estarse inventando la historia sobre la marcha. Se ha dicho que, al final, la serie parece hecha en tono de parodia y que algunas cosas que pasan en ella son absurdas.

Las críticas a los personajes resaltan sobretodo la pérdida de protagonismo de los protagonistas. La fórmula de unión de los universos de Nagai habría pecado aquí de sobredosis del mundillo Violence Jack. Las historias de Tsubasa Nishikiori y los de la mansión Kurogane se extienden demasiado y le roban protagonismo al robot protagonista. Al no tener nada que ver, esas historias acaban causando desinterés. Esos personajes se consideran mal adaptados, por algo así como un exceso en la mezcla total.

Los cambios perceptibles en los personajes clásicos de Mazinger Z, también pasan factura:

-Koji se ve menos enérgico y dinámico, menos cómico en sus posiciones de protagonista shonen y , aunque conserva la cabezonería, la arrogancia y su carácter imprudente de la serie clásica, al final acaba no siendo el mismo.

 

 

-Sayaka pierde protagonismo, y de la fuerza de su carácter de mujer de armas tomar, se ha perdido mucho. Su personaje está en línea con el resto de los habitantes del Instituto Fotoatómico, que pasa a segundo plano: tanto el profesor Yumi como los tres científicos se mantienen la mayor parte del tiempo alejados de la verdadera acción, pasivos y dependientes de sucesos externos.

 

 -De los villanos, el gran protagonismo del Barón Ashler no ha convencido a todos. El retorcimiento quizás excesivo del trauma de su origen, en algunos momentos puede ser algo repetitivo, ya que han comenzado a ofrecer claves de su historia de manera demasiado atomizada y extensa. ¿Hubiera sido mejor concentrar esa parte de la historia y no darle tanto protagonismo?

 
 -En relación a la armada Mazinger, si bien Masao Oide y Shun Asuma tienen un papel similar al que tuvieron en Mazinkaiser, se detecta la pérdida de fuerza de la dulzura y el fuerte erotismo de Lori y Loru, que se desdibujan en esta serie.


 

 Balance final

Como se ve, las críticas son más abundantes en lo negativo.

Una buena parte de esas críticas negativas proceden de un hecho que ha ocurrido otras veces cuando se rehace una vieja serie: la añoranza de la vieja y las constantes comparaciones con ella complican la valoración de la nueva producción.

En el lado positivo está el reencuentro con viejos personajes que , por mucho que hayan cambiado, es bueno volver a ver. Uno de los alicientes es ver la versión renovada -en muchos casos la reinvención- de los monstruos mecánicos. La nueva presentación de escenarios y el diseño de personajes -aunque ya hubiéramos tenido mucho de eso en Mazinkaiser- También el hecho de que contesta a preguntas que la serie original dejaba en el aire; la banda sonora -aunque podría haber dado mucho más de sí-... 

Esta serie es complicada por el montaje que tiene y resulta más fuerte esa percepción si se la compara con la antigua, ya que esta fue concebida para niños y jóvenes. Es una producción decididamente para fans adultos, preferiblemente lectores del manga original y conocedores de otros mangas y series de Nagai .
El subtítulo escogido “Impacto” es muy apropiado por la cantidad de revelaciones que contiene. La recuperación del estilo y las escenas del manga original la hace imprescindible para “mazingerzetófilos” y admiradores de la obra de Nagai.
Una pieza más del universo de personajes y acción que tan buenos ratos nos ha hecho pasar, que quizás sea más apreciada cuando haya transcurrido más tiempo. De momento, podemos quedarnos con la pregunta: ¿será esta la última serie de Mazinger Z? ¿habrá alguna película, cortometraje, mediometraje o documental más en el futuro?

Si la respuesta fuera “sí” -que no lo sabemos- esta serie habrá quedado como un elemento más del Universo Mazinger, pero si la respuesta fuera “no”, la serie habrá sido el último rastro en la pequeña pantalla del robot más famoso del manga y el anime, la última evolución y creación sobre él, tal vez su último homenaje.

El tiempo lo dirá. 

  

PRÓXIMAMENTE:
KEISUKE MORISHITA, LA COLUMNA VERTEBRAL DE MAZINGER Z




















































































































2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nuevamente ... ¡ Un excelente análisis/resumen !

Esta producción plantea una trama muy ambiciosa pero el exceso de personajes acaba por mermar el resultado final.
Como bien mencionas, se ha de tener en cuenta el factor de la inevitable de la añoranza de aquellos espectadores veteranos que, con el paso del tiempo ( Incluido un servidor) idealizaron a los personajes de la versión clásica y que mezclan su deseo de volver a verlos , haciendo una constante comparación cual "vara de medir".

Supongo que, quizás, en Japón, la serie pudo tener mayor aceptación , pero si sus creadores pretendían exportar el producto , deberían haber consierado internacionarlo más.

La trama llega a incomodar por que se antoja oscura y poco clara, llegando a conclusiones que no terminan de satisfacer al espectador.
¿Continuación?
Asi no.

Un saludo Jesús y enhorabuena por tu artículo.
wicomics.

Jesús Romero Recio dijo...

¡Gracias Wicomics!
Excesivos, personajes, excesivas tramas y subtramas...Excesivo.
Lástima que se perdiera la oportunidad de revivir al personaje con una nueva serie, por esta arriesgada apuesta del guión de Shin Mazinger Z.
A veces me pregunto qué sentimientos tuvo o tendrá hoy día Nagai en relación al escaso éxito del planteamiento más o menos cercano a su obra original y en cualquier caso lejanos a la exitosa serie de Toei...