jueves, 2 de febrero de 2017

Nº 23 - KEISUKE MORISHITA, COLUMNA VERTEBRAL DE MAZINGER Z

Cuando TOEI DOGA aceptó el proyecto de llevar a la pantalla la idea de Nagai, solo podía hacerlo contando con un amplio equipo artístico que, aunque iba a llevar al dibujo y a la animación por distintas sendas -dando un aspecto visual múltiple a la nueva serie- conseguiría así una nómina larga de episodios para el año de emisión que pretendía cubrir. Ya sabemos que la cosa se logró contratando a buena parte de los mejores animadores de la época y muchos saben ya que fueron muchos equipos los implicados. Los que tienen mi libro y lo han leído u hojeado lo bastante, saben que se trató concretamente de 19 equipos, que es como dí en llamar a cada una de esas intervenciones.
Pues bien, si os fijáis en los listados de episodios, os toparéis con un nombre que acumula la mayor cantidad de ellos: Keisuke Morishita. No es solo por esa razón por la que le he señalado como "columna vertebral" de Mazinger Z. Hay una razón que tiene aún mayor importancia que la de haber trabajado tanto y tan extenso y la conocida calidad como dibujante y animador de Morishita.

Esa razón tiene que ver con varios aspectos de la participación de nuestro hombre en la serie del robot luchador. Para empezar, es casi el único de los grandes (junto con los irregulares de la escuela de Wakabayashi y de Shirato y no necesariamente de ellos mismos) que permanece en la serie tras la decisión de TOEI de alargarla más allá de los 57 episodios, feliz continuidad de Morishita que aportó grandes episodios en el tercio final de la serie, en que esos escasean.
Y esa grandeza le fue reconocida cuando la productora le asigna el episodio final de Mazinger Z, casi como un premio al más fiel de los animadores del equipo original. Por otro lado, el hecho de recorrer toda la producción con su arte, estando ahí en todos los momentos de la misma: los de los comienzos y los de la madurez, los de la edad de oro y los de los cambios... hasta llegar y mantenerse en los de la decadencia (que limitó con su buen hacer), aparte de darle unidad en lo estético. Si el éxito fulgurante de Mazinger Z le hizo morir de ídem, o agonizar en vida, debemos mucho a Keisuke Morishita de que, a pesar de todo, la sangre no llegara al río.
El hecho de que su arte recorriera la serie Mazinger Z desde casi el principio hasta su fin, tendiendo un rosario de impactantes episodios, vertebrados a lo largo de la misma, le hace ostentar retóricamente este titulo de columna vertebral de Mazinger Z.










Trayectoria artística de Keisuke Morishita

El pequeño príncipe y el dragón de ocho cabezas
Morishita tiene en común con otros grandes animadores participantes en Mazinger Z el hecho de tener una trayectoria larga y acreditada en muchas de las mejores producciones, desde los años sesenta del pasado siglo. Encontramos su nombre en la nómina de una de las piezas históricas de la animacion japonesa de todos los tiempos: El pequeño príncipe y el dragón de ocho cabezas (Wanpaku Ōji no Orochi Taiji) de 1963, como intercalador o inbetween, puesto que se solía tener al comienzo de la carrera de animador, como hemos visto en otras semblanzas de animadores en este blog.
Buen comienzo en un momento de creatividad que no había hecho más que empezar. Para los que crean en el destino diré que piezas de la banda sonora de esa histórica película fueron a parar al episodio 32 de Mazinger Z, escogidas para ilustrar musicalmente el momento del primer vuelo de Mazinger, asido a los cohetes de pecho que le lanzó Afrodita A, aunque  ese episodio no lo realizara él.

Cuando Morishita logra el crucial ascenso a key animator, es decir, a animador clave o de referencia, trabaja en las producciones Saibôgu 009 (1966) y Kyojin no Hoshi (1968). Ya en esta última, que retrata las aventuras de un héroe del béisbol, podemos comenzar a reconocer su característico trazo y animación: comenzaba su carrera artística...
Kyojin no Hoshi
La oportunidad de dejar su impronta, ya de manera decidida, se la da el cargo de diseñador de personajes en Apache Yakyugun (1971), continuando con las aventuras beisboleras. No podemos dejar de reconocer el estilo de su dibujo y el uso de recursos que se harían muy familiares luego a los espectadores de cierta serie. El tono dramático de esta serie le haría desarrollar esos recursos en su narración visual hasta la alcanzar la maestría.

Fotogramas de Apache Yakyugun

He aquí un pequeño vídeo con la cabecera y algunas escenas de Apache Yakyugun, en las que reconoceremos el estilo en la animación, pero sobre todo en el trazo:
video

El mismo año de producción de Mazinger Z, 1972, participa en el guión gráfico o storyboard de un episodio de Raponchi, la rana valiente, y en el de la serie Hazedon.




Continuando en los años 70, es también animador de referencia en una serie muy conocida en la que, a poco que lo penséis reconoceréis su característico dibujo y planteamiento visual: Candy, Candy (1976).

Trabaja en ella junto a Eiji Uemura, viejo compañero suyo en Mazinger Z (ya sabéis, el que dibujó a Baras K9, Rokron Q9 o Rood R2, entre otros...) .
Ilustraciones del estilo artístico de Candy, Candy
Aunque su fama en Japón es más extensa, para los occidentales el nombre que reivindico hoy siempre debe estar ligado a esas dos series: la del robot de la infancia de los 70 y la de la rubia y pizpireta huérfana de la Casa Pony, que fue parcialmente emitida en España (igual que Mazinger Z), aunque a la rubita la conocimos aquí en 1984. 
Machine Hayabusa

También es director de animación en un episodio de Machine Hayabusa (1976), uno, pero dejando clara su marca. En esta serie de carreras épicas de un bólido muy especial, Morishita aligera su conocido trazo enfático, para dar lugar a una versión más suave de su diseño de personajes, que aún así son reconocibles, sobre todo el piloto protagonista...





Ninja Hattori

 Animador de referencia en 21 Emon: Uchu e Irassahai (1981), de un muy diferente estilo cómico que le sirvió como iniciación para posteriores producciones como el conocido Ninja Hattori-kun (Ninja Hattori) de 1981 o las películas de Doraemon, el gato cósmico (1981-83) (Doraemon: Nobita no Uchū Kaitakushi; Doraemon: Nobita's Dinosaur; Doraemon: Nobita's Great Demon), más conocido aún.

Una de las películas de Doraemon

Manga Mito Kõmon





No obstante, tendría también tiempo para oficiar como diseñador de personajes en Manga Mito Kõmon, de 1981, más cercano al estilo dramático tan típico de los años setenta en Japón, que narra las andanzas de un héroe shônen, caminante justiciero de estética samurai en aquella era pretérita del país del sol naciente...

 
Obake no Q-Taro



















Hacia la segunda mitad de los años 80 y los años 90, participa en multitud de producciones, siendo jefe de animadores en Obake no Q-Taro, el personaje de 1965, en su tercera serie, emitida en TV Asahi en 1985 y animador de referencia en : (The) Guyver: Bio-Booster Armor (OVA) 1989, Raven Tengu Kabuto, 1992, Sonic Boom Squadron (OVA), 1993 y Captain Tsubasa, 1994, entre otras.



Sonic Boom Squadron

 Lo más reciente que se puede señalar es su participación en la película Kochira Katsushika-ku Kamearikouen-mae Hashutsujo- The Movie 2, en el año 2003, que en estilo está a medio camino entre sus celebrados personajes de antaño, al menos en ciertos trazos, y la caricatura cómica japonesa clásica, que también bordó desde principios de los ochenta...


















Series robóticas





Pero empecemos a ir a lo que nos interesa, y es su participación en las series de género mecha. Tras su fuerte impronta en Mazinger Z en 1972, como director de animación de uno de los más brillantes estudios-equipos que creo la serie que todos recordamos, participó como uno de los animadores de Mazinger Z contra el General Negro (1974) segundo mediometraje del héroe pilotado por Kabuto.
Su fuerte y decidida participación en el elenco de Mazinger Z, lleva a que le sea encargada la dirección de personajes en su secuela Gran Mazinger. El sucesor del Z lleva la marca de Keisuke Morishita: así como en la serie fundacional, el diseño de personajes de Yoshiyuki Hane es más o menos imitado por el resto de los equipos de animación, van a ser los trazos de Morishita los que deban ser imitados y definan el estilo de la nueva serie-secuela, que pretende ser más oscura y adolescente, y que remata la historia finalmente, de modo que podemos considerar ligado a Morishita hasta el último momento de la historia del Mazinger (de los mazingers) de Toei, que llega hasta ese final extendido.
Además del diseño de personajes para toda la serie, dirigió y animó 11 episodios de los 56 de Gran Mazinger, dónde vemos que se le reservaron momentos claves de la acción :

-1-Gran Mazinger, héroe de los cielos
-8-¡Golpe de gracia! ¡El puño taladro a presión!
-14-¡Al borde de la derrota ¡Salvad la Fortaleza de la Ciencia!
-20-¡Ataque suicida! ¡El asalto de las tropas de Mikene!
-25-¡Situación crítica! Venus A vuela.
-31-¡Combate a muerte! ¡El fin del General Negro!
-36-¡Revive! ¡Un amor que supera al odio!
-42-¡Una tumba en el fondo del mar! ¡Huída cubierta de heridas!
-47-¡Golpe letal! El Great Booster, el propulsor súper veloz.
-51-¡Brilla, estrella diurna! ¡Mazinger Z ha regresado!
-55- ¡Ofensiva total! ¡Enviad a Tetsuya y a Koji al infierno!


 Finalmente, trabajó también como director de animación en las segunda secuela mediometrágica de Gran Mazinger, Gran Mazinger contra Getter robo G (1975). Y no se le iba a dejar al margen de la forzada trilogía con Grendizer, en la que participa de nuevo como dtor. de animación , aunque sea en un solo episodio.

El personaje "marca" de Kazuo Nakamura


Y a propósito de marcas: resulta que en Mazinger Z los grandes dibujantes-animadores dejaban su marca en los episodios que les eran asignados, de la misma forma que los canteros y constructores de la edad media la dejaban esculpida en forma de símbolo tallado en la piedra, pero ellos con dibujos, claro está.
El gran Kazuo Nakamura dejaba su "firma" a través de la presencia de cierto barbado personaje como miembro del equipo técnico del Laboratorio Fotoatómico del Dr. Yumi.
Takeshi Asakura introducia en ese equipo a un miembro con gran bigote y así quizás podríamos seguir, aunque no me he detenido en todos...



Keisuke Morishita deja esa marca multiplicada por dos, pues dos son los técnicos del Laboratorio a los pies del Fuji que cuela abiertamente en sus episodios (aunque sea algo tardíamente, a partir del episodio 45, su 6ª intervención en la serie), uno con un peinado que nos sonará de cierta serie de su pasado y el otro (casi siempre juntos) más corpulento y con gafas (aunque el peinado es parecido, todo hay que decirlo)...
La "marca" de Keisuke Morishita en Mazinger Z y Gran Mazinger

Tanto apreciaba su "marca" que la trasladó tal cual a las instalaciones de la Fortaleza de la Ciencia del Dr. Kenzo Kabuto, en cuánto le fue asignada el diseño de personajes de la secuela. De esa forma, esa seña trasciende a sus episodios asignados y cobra mayor presencia, pues esos dos pasan a ser dibujados y animados por el resto de animadores que trabajaron en Gran Mazinger e incluso en alguno de sus mediometrajes.
No me parece que haya sido un signo de auto-afirmación exagerado, puesto que, como veremos, la importancia de Morishita en las series Mazinger es muy marcada, por los motivos expuestos y por los detalles que desarrollaré brevemente.


Mazinger Z, según Keisuke Morishita


Bocetos de Morishita
De corto y cuadrado casco, grandes paneles oculares, líneas definidas y angulosas. De corto talle y piernas largas y de cuerpo muy sombreado (detallado a base de sombras de carboncillo y tramas, como en los manga) de arriba a abajo, así es el Mazinger Z de Keisuke Morishita.
A poco que recordemos sus episodios, nos daremos cuenta que, aparte del nombrado hecho de que recorrieron la serie hasta el mismísimo episodio final, le aportaron una calidad de dibujo y animación que hicieron grande y recordable a Mazinger Z. Pero vamos a hacer un breve recorrido por su dilatada e importante intervención en la serie:




ETAPA INICIAL
Ep. 10, Dayan, el puño volador de hierro. 
Ep. 18, Piratas del mar: La bestia Glossam.

El modelo de Mazinger que he definido aparece en su segunda intervención en la serie, el mítico episodio 18 Piratas del mar, la bestia Glossam, aunque estaba ya de algún modo prefigurado en su primer episodio, el 10, que vemos claramente como el de los torpes ensayos de primerizo, con desproporciones y fallos incluidos, que todo animador de la serie tuvo como primer y balbuceante intento, exceptuando al regularísimo Takeshi Asakura. Aunque en ese episodio 10 ya reconozcamos una de las figuras de Sayaka más logradas, lo cierto es que su arte comienza a despuntar en esa etapa de la serie en que todos los artistas se la habían tomado en serio y comenzaban a depurar estilo y logros, que empieza más o menos al acercarse a la veintena de episodios la producción de Toei.



ETAPA CLÁSICA
Ep.27, Operación para capturar a Afrodita A.
Ep 31 Las bestias secuestradoras: Operación onda disruptora.
El tercero para él fue otra aventura en el mar, en que capturaban a Afrodita A, en el episodio 27. Desde el de Glossam nos dimos cuenta que la especialidad de Morishita eran los detallados primeros planos, que se solían cuidar en el anime de los setenta, y en el que él trabaja a fondo las narices y cabellos, así como la expresión y sus efectos.
Más logradas las escenas pausadas o a medio gas que las rápidas, compone unos episodios con un buen nervio narrativo que no desmerecen en sus puntos álgidos. Su estilo se fué fijando y depurando, con los retratos más expresivos y cuidados de Koji, con sus patillas curvadas y volantes, desafiando a la gravedad,  y de una Sayaka cada vez más esbelta y más mujer. Las rizadas patillas del gordo Boss o el Shiro más ojiplático y más cómico de la serie...En el  episodio 31 había logrado ya la regularidad.



Los "malos" de Morishita 

Pero dónde Morishita se detiene, una vez logrados los bocetos de los habitantes del Laboratorio Fotoatómico y sus visitantes ( como los Gordon), es en los integrantes de la pandilla de villanos: Infierno y sobre todo y especialmente el Barón Ashler (bien trazado, expresivo y con detalles de textura y color en su vestimenta) son los más logrados de cuantos aparecen a lo largo de la serie.

Ashler, especialidad de Morishita

Si bien las sus dibujos y escenas con los "malos" son siempre notables, incluída la aparición del Conde Brocken, y ya más in extremis, el rebelde y chillón Vizconde Pigman,  hay una ocasión en la que nuestro autor les brinda especial dedicación y mimo:  ya hemos visto que todos, o la mayoría, de los animadores tienen en esta serie un episodio especial, en el que el jefe de equipo hace algo más que dibujar y dejar indicadas las escenas y personajes principales, para involucrarse en un ejercicio de virtuosismo personal ( lo vimos en Kazuo Nakamura con su episodio 29 de Mazinger contra Grengus C3 o en Takeshi Shirato en la primera batalla de Brocken, en el 40) que en el caso de Morishita sería el excelente episodio 39, clave en la serie por, marcar un punto de inflexión en la misma...y por ser en este caso el elegido.

EPISODIO ESPECIAL
Ep. 39, ¡Lucha a muerte, Salude! El mar ensangrentado.

 ¿Qué por qué?...habría varias razones: la cuidada ambientación y los detalles y la luz aplicados a la guarida de Infierno en Bardos, las escenas de los terremotos y hasta un embarazoso momento entre Sayaka y Koji, tratado con lograda expresividad, dejando como momento estelar aparte la majestuosa victoria de Mazinger en la Salude o su batalla con Zarigan G8...pero la principal  razón es la detallada y cuidada presentación de Infierno y Ashler, que lucen como nunca, casi opacando a la nueva estrella que llegaba, y para quedarse: el Conde Brocken.
La larga cabellera de Infierno luce lacia, realista, enmarcando una severa y determinada expresión que acaba de aterrorizar al pobre Ashler, aunque no tanto como la teatral aparición de Brocken enmedio de una tormenta nocturna memorable... Si Ashler ya se veía magnificamente detallado en apariencia y expresión desde el hundimento del Cent Queen partido en dos por Glossam X2, ahora se completa el elenco de los malvados al completo, verdadera especialidad del diseño de personajes de Morishita para Mazinger Z.



ETAPA DORADA
Ep. 45 ¡Instituto Fotoatómico, blanco del Diablo! 
Ep. 50 ¡Abajo, Jet Scrander! 
Ep. 54 ¡Explosión! ¡Poderoso Rocket Punch! 

En los nombrados tres episodios que recorren la época dorada de la serie, tan solo se despliega su maestría. Si en algún momento se olvidan los giros de la historia que describe el guión, Morishita los llena del logrado y expresivo dibujo que había logrado desde los días de Apache Yakyugun: las narices respingonas y la gravedad del gesto de los protagonistas en los momentos más dramáticos, el denso entramado de sombreados y el seguro y reconocible trazo de sus perfiles.

Estilo, dibujo y regularidad le aseguran más momentos clave de la serie. Le fue asignado el:
 2º EPISODIO ESPECIAL
Ep. 56, El robo de la Súper Aleación
donde la serie llegaba al prólogo de su final proyectado, repensado ahora como paso o bisagra a una nueva etapa, tras la decisión de alargarla. En este episodio primordial, Morishita da al combate con Satán Glos P10 y Yubrín T9 la viveza y el tono dramático justos, emanado de un storyboard muy conseguido.
EPISODIOS SINGULARES
Ep.61, El canto del RhineX1, robot marcado por el destino 
Ep.66, Jenova M9, el enemigo oculto

Ya en la etapa final de la serie, Morishita la salva una y otra vez con la aparición de su dibujo, aunque solo fuera en los monstruos mecánicos que él dota de una vida especial, desde lo que le debemos a su dibujo como al carácter de sus animaciones, que hacen olvidar a otros prescindibles que van jalonando este último tercio, como lo demuestra un Rhine X1 en otro episodio especial, adaptado del manga después de muchos sin adaptación alguna, cedido a su trabajo y el carácter del bizarro Jenova M9, otro de esos guiones especiales que se cedieron a su trazo.

EPISODIOS SALVADORES DE ETAPA
Ep. 72, ¡Golpe letal! La gran rueda de los Rocket Punch. 
Ep. 77, Conde Brocken, el comandante moribundo.
Otras veces, se agradecía como agua de mayo que ese estilo de la serie de siempre, casi el único superviviente intacto desde los inicios, que aparecieran batallas animadas con carismáticos ingenios mecánicos, como Apolon A1, uno de los más recordados a pesar de encontrarse en esta etapa.

Otras no se lograba del todo, puesto que, pese al volver ese estilo reconocible en  el episodio 77, protagonizado por la bomba mecánica Blaster A7, y a tener momentos de acción y suspense previos al desenlace, ni siquiera Morishita salvaba el momento agónico de la serie, porque además este episodio es más obra de sus colaboradores que de él mismo, aunque se aproveche mucho material del maestro. Pero llegó otro momento especial, reservado a nuestro hombre, como no podía ser de otra manera:
3er EPISODIO ESPECIAL
Ep.83, ¡La aparición del Vizconde Pigman, comandante fantasma!
aunque no se pudiera ya evitar que el recorrido del nuevo comandante de Infierno fuera más corto y menos trabajado que el del Conde Brocken, que nos presentara nuestro animador, muchos episodios atrás.

Decididos ya los tramos del desenlace, Morishita juega en ellos un papel protagonista decisivo. Pese a que Gran Mazinger ya estaba en producción ( recordemos que le fueron encargados el diseño de personajes y la dirección de muchos episodios), y las horas de trabajo para él estaban llenas, realiza dos episodios que conducen al final de Mazinger Z, sin encargar el dibujo ni la animación a su escuela, es decir, a sus colaboradores de equipo, consiguiendo con esto no abandonar nunca la serie :


EPISODIOS FINALES
Ep.88, ¿A vida o muerte? ¡Batalla desesperada en la Isla del Infierno! 
Ep.92, ¡Duelo a muerte! ¡Levántate, Mazinger Z! 

el primero con la batalla imprescindible contra Hakenschmitt X9, que casi le cuesta el pellejo de japanium a nuestro héroe mecánico y la batalla final  del ep.92, que tan triste poso dejó en los espectadores del mismo, pese a haberse avanzado ya de algún modo ese final en los cines, en el mediometraje Mazinger Z contra el General Negro.



Llegaba así a poder concluir toda una trayectoria, crucial y providencial en Mazinger Z, participando en todas sus etapas y en su serie sucesora, de una manera determinante, más allá incluso de lo que pudiera haber sido, porque su permanencia en la serie la salvó en más de un sentido, siempre dentro de lo posible.

Por todo ello, por la especial implicación de este dibujante y animador, más que entrar en detalle en las características de su estilo (como hice con Nakamura y Shirato en este mismo blog), he querido resaltar esa decisiva importancia de su participación en la serie y lo que ello conlleva en como ha quedado en la imaginación colectiva la estética de la animación japonesa de los años 70, de la que es destacado representante Keisuke Morishita, sea conocido o no su nombre.



PRÓXIMAMENTE: LA VERSIÓN ESPAÑOLA DE MAZINGER Z

Ilustración ep. 18 (versión envejecida) :


 






1 comentario:

Wayward Angel dijo...

Saludos. Ese tipo de trazo me recuerda también al anime de Tadashi Sawamura así como tambiéWayward Angeln a Mako, la sirena enamorada, por mencionar algunos.